Cuando vemos caer una fruta madura del árbol, intuimos la existencia de una fuerza que empuja al fruto hacia la Tierra. En este caso, se establece una interacción gravitacional que se manifiesta con un movimiento uniformemente acelerado (caída libre).

Los objetos son atraídos hacia la tierra y se desplazan con una aceleración constante llamada GRAVEDAD, siendo esta la fuerza con que un cuerpo es atraído hacia la Tierra en un determinado lugar y tiene un valor de:

g= 9,8m/seg2